20100514

-VAJRAKUMARA


"Mi acción perfecta es ejecutada por el Cuerpo del Budha Vajrakumara", dice Padmasambhava a sus discípulos en el momento de la despedida del Tíbet, solicitando que la plegaria en que esta afirmación aparece sea leída seis veces al día. En una anterior entrada remitíamos al texto y se aludía también a Chemchok Heruka, "el resplandeciente subyugador de la negatividad", que es citado justo antes de nombrar a Vajrakumara.

Vajrakumara, "el de la Daga de diamante", (también corresponde en sánscrito a Vajrakilaya, o Dorje Phurba en tibetano) suele representarse con seis brazos (las seis virtudes) y cuatro piernas, normalmente con tres rostros (los tres cuerpos de Budha) en los que aparecen tres ojos. Aparece casi siempre triunfante sobre los cadáveres que simbolizan la ignorancia, derrotados a sus pies. Es habitual que porte los instrumentos rituales en sus manos: el vajra, el cuenco hecho de cráneo para depositar el néctar, la daga que vence a los demonios, el bastón... La aureola de llamas que lo circunda acredita su condición de "señor del fin de los tiempos". Su función simbólica y su eficacia ritual actúan en la disolución de los obstáculos que impiden la acción compasiva y purifica las dificultades para la comprensión espiritual. Es fundamental su papel como facilitador de la cohesión interna del practicante. Las prácticas meditativas asociadas a su imagen se encuentran entre las más poderosas del budismo tántrico.
El comentario que ha dejado Juan Ra. amplía y precisa con datos de gran interés lo aquí expuesto. Gracias!

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2 comentarios:

juanra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
juanra dijo...

Normalmente cuando las manifestaciones iracundas pisan cadáveres, significa diferentes clases de egos o yos, que han quedado subyugados por medio de la practica espiritual, en cambio las coronas con cinco calaveras que suelen lucir, se refieren a que una vez superadas, perfeccionadas y transcendidas las cinco pasiones principales, se pueden lucir como ornamentos, lo de las pasiones y demás, está relacionado con los 51 factores mentales que describe el budismo tibetano, los factores mentales positivos, los referidos a las aflicciones raíces, las veinte aflicciones mentales secundarias etc., aunque cuando se habla de las cinco pasiones primarias, suelen ser: cada autor se refiere con nombres distintos a las mismas, muchas son sinónimas otras son conceptos parecidos pero no iguales, por ejemplo, deseo o apego/ ignorancia/ ira, cólera, aversión, odio/ orgullo/ no me acuerdo exactamente de la cuarta.
A fin de cuentas todas las pasiones nacen del ego o yo, por eso tiene sentido que todos los que lucen la corona que simboliza que ya han superado los impedimentos característicos del ego, que nos distancia de nuestra verdadera naturaleza primordial no-dual se baila sobre ese metaforice cadaver de nuestro propio ego limitado ya subyugado por la presencia sin distracción de nuestra real condición, la pura conciencia total, sagrada no dualidad.
Un abrazo.