20090630

-MANTRA Y PAISAJES

Muchas palabras en estos últimos días; hoy sólo el mantra y algunas imágenes del Tíbet: el perfil inconfundible del Monte Kailash, las orillas del lago Manasrovar, efigies del Gurú Rinpoché en distintos templos, otras cimas del Himalaya...

20090629

-NOMBRES DE PADMASAMBHAVA


He acabado de leer el relato biográfico de Padmasambhava recogido por Yeshe Tsogyal, del que hablaba días atrás. Me ha llamado la atención el gran número de apelativos distintos que recibió Gurú Rinpoché en los lugares que recorrió en su vida. Allí donde iba era bautizado por los que le trataban con un nombre distinto, en función de sus actitudes y de sus acciones. Sin duda, me he dejado algunos en la revisión rápida que hize ayer, pero cuento más de treinta y cinco en la lista. Muchos de ellos recogen un rasgo de su conducta, una característica de su comportamiento en algún momento concreto... Cada uno de ellos es un ángulo del poliédrico retrato que podemos componer de él, ambiguamente, al fundirlos en una imagen única. Los anoto aquí, en su traducción castellana.


-Padmasambhava

-Dorje nacido del lago

-Nacido del loto

-Príncipe Bodhisattva

-Rey del loto

-Poderoso rey

-Atleta heroico

-Invencible rey victorioso

-Irreductible rey dorje

-Rey que recuerda a la gente

-Dios de los cadáveres

-Diablillo que huye

-Indomable maléfico (Dorje Dragpo)

-Astrólogo del Kalachakra

-Esencia salvadora de la vida

-Gurú invencible en la palabra

-Docto maestro de todas las artes

-Poseedor invencible de la doctrina de los Shakyas

-Gurú de los rayos del sol (Nyima Oser)

-Vajradhara de la gran perfección

-Transmisor de la sabiduría a todos los mundos

-Aquel que enseña con la voz de un león.

-El completamente instruido

-Eterno consolador de todos los seres (Dorje Drolo)

-Poderoso señor del mundo

-El que goza de la suprema bienaventuranza

-El que disfruta plenamente de la comida

-Esencia del loto de las joyas

-El realizado

-Esencia del vajra

-Sojuzgador de las divinidades de la tierra, de las aguas y el aire.

-Gurú que ruge como un león (Senge Dradog)

-Loto de diamante indestructible (Padma Vajra)

-El poderoso león que ruge (Phakpa Senge Dradog)

-El invencible todopoderoso

-Victorioso preceptor de las dakinis

-Maestro principal de las danzas mágicas

-Dueño de las transformaciones de la apariencia

-Amo de los tesoros ocultos.


Ni más ni menos: todo eso, y todos los demás nombres que no he registrado. Con toda probabilidad, una relectura más atenta permitiría localizar unos cuantos apelativos más, pero quizá por hoy sea suficiente. Basta con ver algunas facetas del caleidoscopio para entender de qué se trata.


20090628

-GURU URGYEN DORJE CHANG

Si se intenta ordenar la diversidad de representaciones bajo las que aparece Padmasambhava en la iconografía tibetana, resulta que contar sólo ocho formas es poco en realidad. Son más; hay otros nombres y otras manifestaciones distintas. Exceden de ese número con el que tradicionalmente se resume la plasticidad de Gurú Rinpoché. Eso es lo extraordinario, y lo que parece relevante: ser plenamente es ser muchos distintos, y la enseñanza que recibimos del anecdotario biográfico de Padmasambhava es que no se es más que el centro vacío desde el que distintas formas de uno mismo se presentan al mundo. La flexibilidad interna, el repertorio libre de respuestas distintas ante las diferentes situaciones y contextos, la capacidad autónoma de adaptación al interlocutor para el provecho del otro, el impulso abierto a ser lo más oportuno en cada caso para el incremento de la conciencia, de todo eso nos habla la figura de Padmasambhava en sus ocho manifestaciones. Digámoslo así, como si sólo fueran ocho.
Y una manifestación más que no había descrito aquí hasta ahora. Vemos en la imagen a Padmasambhava como Gurú Urgyen Dorje Chang, en color azul oscuro, abrazado a su consorte Yeshe Tsogyal, en blanco, y rodeados los dos por diferentes emanaciones de Gurús del linaje Nyingma. Lleva en sus manos, cruzadas ante el corazón, la campana de la sabiduría y el vajra, y los cuerpos de la pareja están cubiertos de joyas preciosas y otros ornamentos. Descansan sobre un loto abierto y los rayos del arco iris los rodean en el cielo.

Por encima de ellos, en lo más alto de la imagen, se ve la representación de Samantabhadra, el Buda primordial, en color azul profundo, y por debajo de éste, el Buda Amitayus en rojo con su consorte. Los Budas Vajrassatva y Avalokiteshvara se encuentran a izquierda y derecha, representados en blanco, y bajo ellos, los pandits hindús Nagarjuna y Asanga.

En la tradición Nyingma, la representación de Padmasambhava como Gurú Urgyen Dorje Chang
nos dice que se trata del Vajradhara, emanación del Buda primordial Samantabhadra; aparece en forma pacífica, y en unión con su consorte tibetana. Al mostrarse las imágenes entre círculos de luz y esferas de arco iris se indica que su origen es una experiencia visionaria.

Fuente: http://www.himalayanart.org/image.cfm/403.html



20090627

-TRANSFORMACIONES DEL GURÚ

Las ocho manifestaciones de Padmasambhava, acompañado de dos de sus consortes


Fui rabia frente a ti y luego fui sueño,

ensueño, radiación, oro fundido,

fósforo en pie; y vivo fui gruñido.

Fui perro para ti y fuiste mi dueño.
.

Fui sombra alrededor y sol risueño,

llave perdida ardiendo en tu latido,

perfume espeso, sangre, ardor... Vencido,

tu amo libre fui; y gané mi empeño.
.

Mil flores fui sintiendo en cada una

el tiempo irremediable que no espera;

amaneció después contra la luna,

.
y decidí por fin, por vez primera,

ser sólo lo que soy: alba importuna.

Mil veces más seré lo que se quiera.

20090626

-PROFECÍA DE BUDA SHAKYAMUNI SOBRE PADMASAMBHAVA

Leo en estas noches el relato en que Yeshe Tsogyal narra la biografía de Padmasambhava, en una antigua versión castellana. Se trata de uno de esos textos que fueron ocultados con sigilo en su momento. Al ser redescubiertos en el futuro, cuando el tiempo fuera propicio, debían hacer posible la actualización en la memoria de las enseñanzas de Gurú Rinpoché -y en este caso, su misma vida. "Termas" escritas en lenguaje secreto muy a menudo, y celosamente ocultadas en lugares recónditos. El colofón de la biografía dice así:

-
"Este libro fue escrito por Yeshe Tsogyal, la encarnación de Yang-Tchen, para beneficiar a las criaturas de las generaciones venideras e impedir que la memoria de ellas pierda el contenido del mismo. Este detallado relato del origen del libro ha sido registrado por escrito y enterrado junto con el libro como una piedra preciosa. Que este libro llegue a manos de personas de realizaciones muy meritorias. Este oculto tesoro fue descubierto en la Gran Caverna Espejo de Pourí, por el Gurú Sangye Lingpa"

Parece que el texto oculto incluyera ya la predicción de quien debía descubrirlo en el futuro. Esa es una de las sorprendentes capacidades atribuidas a Padmasambhava, y a Yeshe Tsogyal: determinar con anticipación el momento y la persona que podría sacar a la luz los tesoros que ellos habían decidido esconder en el pasado. La biografía recoge en detalle los episodios principales de la vida de Padmasambhava, y algunos de sus pasajes resultan impresionantes, y conmovedores en su estilo. Arranca con la profecía de Buda Shakyamuni acerca de Padmasambhava. Sea cual sea el origen histórico de estas palabras, indican con toda claridad que Padmasambhava era considerado un segundo Buda cuando fueron escritas. La tradición tibetana, en especial la escuela Nyingma, lo da por supuesto. El texto dice así:


"Cuando el Buda estaba a punto de morir en Kushinagar, y sus discípulos estaban llorando, les dijo: "puesto que el mundo es transitorio y la muerte inevitable para todas las cosas que viven, ha llegado el momento de mi propia partida. Pero no lloréis, porque doce años después de que yo me haya marchado, en una flor de loto sobre el lago Dhanakosha, en el confín noroeste del país de Urgyán, nacerá alguien mucho más sabio y más poderoso espiritualmente que yo mismo. Se llamará Padmasambhava, y por su intermediación se establecerá la doctrina secreta."



Fuente: W.Y.Evans-Wentz (editor): El libro tibetano de la gran liberación, Ed. Kier. Buenos Aires, 1998. Pág. 157

20090625

-TSOGYELGAR

En estas semanas -ayer mismo lo hice-, he mostrado aquí algunos vídeos con canciones y mantras dedicados a Padmasambhava o sus consortes. De entre todos ellos, han ido cobrando especial fuerza para mí los que aparecían vinculados al canal de vídeos "Tsogyelgar" en Youtube. Y me pregunté, ¿qué es Tsogyelgar?
Se trata de un centro de estudio y práctica para el desarrollo humano en su dimensión espiritual, aún cuando se manifieste y trabajen en ámbitos variados como las bellas artes, la música, la jardinería, el yoga... Se encuentra en las afueras de Ann Arbor, Michigan, en Estados Unidos, y se presenta desde la tradición budista vajrayana, aplicando y actualizando las antiguas técnicas tántricas como herramientas de profunda transformación personal. Fue fundado en 1990 por Traktung Rinpoché, nacido en Washington en 1959. La música que componen y los vídeos que ponen a nuestra disposición me parecen una prueba valiosa de la verdad de lo que practican, y de la noble inspiración que los guía. No puedo decir más sobre su linaje u otros credenciales.
Relaciono algunos enlaces. En primer lugar, el de la página principal de Tsogyelgar:
También la dirección de la página web de Traktung Rinpoché, que incluye música, una breve biografía en la que se explica su proceso de reconocimiento de su verdadera naturaleza, calendario de eventos...
Y por último la dirección del blog personal de Traktung Rinpoché, con enseñanzas, reflexiones personales y otras observaciones.
Y un vídeo, al final, de invitación, que permite hacerse una idea de qué es Tsogyelgar. Seguiré incluyendo otros con sus canciones, en próximas entradas, dedicados a Gurú Rinpoché o las Dakinis, agradecido por su generosidad al ofrecerlos.

20090624

-CANCIÓN A LA DAKINI YESHE TSOGYAL

Yeshe Tsogyal fue la consorte tibetana de Padmasambhava, y la primera mujer que alcanzó la iluminación en esa tierra. Es considerada también su principal discípula. Recogió buena parte de las enseñanzas de Gurú Rinpoché en escritura cifrada, sirviéndole así de transmisión para el futuro. En el vídeo podemos oír al final la recitación de algunos de los muchos nombres con los que es conocida en los textos tibetanos de la época o en los "tesoros de sabiduría" descubiertos y revelados en siglos posteriores: consorte mística, Drolche Damtsig, Reina del Corazón, Reina del Gran Misterio, Tsogyel Chenmo, Hija de Karchen, Yeshe Khandro, Reina del Gozo Supremo, Brillante Madre Azul, Reina del lago de la Sabiduría, Dechen Dorje Khandroma... Cada uno de ellos merecería un comentario, que intentaremos desarrollar en el futuro. Aquí tenemos ahora tan sólo su humilde imagen fija, acompañada por una voz y una melodía que conmueven profundamente: no puedo escucharla sin emocionarme. Quizá alguien más sienta también esta extraña alegría.


Beloved Queen
Mother of the World
Beloved Queen
Holder of our hearts
You that births the Mystery
You are the moon
You are the night sea
You are the sky in between
We bow down Holy Queen
Beloved Queen
Dancer in the Sky
Beloved Queen
Spacious wisdom and light
You are the ground, the protector, the play
The breath in our hearts
Flower of all form
Blissful, empty, serene
We bow down Holy Queen
Yeshe Tsogyal, Mystic Consort, Drolche Damtsig, Queen of the Heart, Queen of Great Mystery, Tsogyel Chenmo, Daughter of Karchen, Yeshe Khandro,
Yeshe Tsogyal, Queen of Great Bliss, Blazing Blue Mother, Mystic consort, Yeshe Khandro, Queen of the Lake of Awareness, Dechen Dorje Khandroma, Tsogyal Chenmo, Queen of great Bliss...

20090623

-C.G.JUNG Y PADMASAMBHAVA

Recojo ahora algunas anotaciones personales al “COMENTARIO PSICOLÓGICO”, de C.G. Jung al “Libro Tibetano de la Gran liberación”, atribuido a Padmasambhava. Se cruzan en ese texto -al menos para mí- dos protagonistas del momento actual. En la imagen, al lado, una gran máscara tibetana de perro oculta y deja ver a un hombre.




Es conocido el papel de C.G. Jung en la toma en consideración del pensamiento oriental. Le pareció de gran valor para profundizar en la comprensión de la experiencia humana, y a diferencia de la mayoría de las corrientes psicológicas de su época, centradas en la extrapolación al conjunto de la naturaleza humana de lo que eran sólo datos obtenidos en el marco de la sociedad occidental, Jung tuvo muy en cuenta lo que aportaban otras culturas y otras épocas para comprender lo que los seres humanos somos. Es en esa perspectiva donde hay que enmarcar también su interés por los mensajes cifrados de la alquimia, o el tarot, o el punto de vista del taoísmo. De todo cuanto pudo conocer de otros pueblos, de religiones distintas, de prácticas alternativas de autoconocimiento y reflexión intentó recoger lo que arrojaba alguna luz a nuestra verdadera naturaleza. Ahí es también adonde nos conduce en el interesante estudio preliminar que acompaña a la edición del “Libro tibetano de la gran liberación”, atribuido a Padmasambhava, en edición del Dr. W.Y. Evans– Wentz. Ed. Kier, Buenos Aires, 1998.





C.G.Jung establece en ese texto un cerrado paralelismo entre lo que el budismo tibetano llama “autoliberación de la mente” y su propia práctica terapéutica de psicología profunda. Semejante afirmación puede parecer a primera vista precipitada o demasiado atrevida, pero descansa en un fundamento sólido: el de una segunda equivalencia aún más radical, la que sugiere entre el concepto tibetano de “Mente” y su propia noción de inconsciente colectivo.








Si la mente de la que nos habla el texto de Padmasambhva es “la mente creadora de imágenes, la matriz de todos aquellas esquemas que dan a la unidad de la percepción su carácter peculiar”(p.31), entonces se trata de algo que bien puede entenderse también como un conjunto de “esquemas innatos a la mente inconsciente, que constituyen sus elementos estructurales, y que son los únicos que pueden explicar por qué ciertos motivos mitológicos aparecen casi siempre, incluso cuando el contacto entre culturas como medio de transmisión es totalmente improbable”(p.31). Por lo tanto, parecería que el inconsciente colectivo es un trasunto de lo que la tradición tibetana llama “la mente universal”. La mirada vuelta hacia dentro en la que descansan todas las prácticas de autoconocimiento de las llamadas religiones orientales –y muy especialmente el budismo tántrico- es la vía por la que nos resulta posible acceder a la fuente de donde nacen todas las formas mentales . Ahí está en parte el origen del valor que Jung le atribuye: acercarse a la fuente nos permite fluir con la corriente del agua que mana. Conocerla, reconocerla, es la forma por la que podemos situar sus variadas manifestaciones en su justo lugar relativo, y a la vez, concederles el valor y la utilidad que realmente tienen. El budismo tibetano lo afirma una y otra vez; C.G.Jung lo retoma y lo lleva al cauce de su propio método de análisis psicológico, asentando el paralelismo del que venimos hablando. “Debido a que el inconsciente es la mente matriz, la cualidad de creatividad le es propia. Es el lugar de nacimiento de las formas mentales, tal como el texto de Padmasambhava considera que lo es la “Mente Universal”. Puesto que no podemos atribuir ninguna forma particular al inconsciente, la afirmación oriental de que la mente universal carece de forma, y sin embargo es la fuente de todas las formas, parece estar justificada psicológicamente”(p.32).






Acercándonos a esa fuente inconsciente, a esa Mente universal, podemos dejar que su flujo nos alimente y conduzca nuestra vida con más fundamento que la mera razón pura, analítica, descarnada, y en definitiva, mortal, porque “cuando el inconsciente deja de cooperar, instantáneamente, el hombre se siente perdido incluso en sus actividades más simples”(p.33). Oriente ha sabido siempre permanecer cerca de la fuente; en Occidente ese camino debe ser reinventado, y Jung presenta su método de análisis psicológico como una tentativa de regreso a esa base de la que nace la inspiración, la guía y el motor del crecimiento de nuestra propia plenitud personal. Es lo que llama en otros textos, “la función trascendente” y aquí recoge ese concepto para señalar la importancia de acceder a esa fuente de la Mente Universal en el modo en que podemos hacerlo nosotros, humanos occidentales habituados a alejarnos del origen. Mediante la “función trascendente” permitimos que se establezca un diálogo fértil entre el inconsciente y el consciente, entre la fuente y lo que de ella mana, de manera que al aprovechar la información que nos facilita no agotamos su potencial, sino que más bien éste se incrementa por su uso, nos devuelve aumentado lo que de él tomamos, y el resultado crece. Poner la conciencia en el inconsciente hace que éste se manifieste más y nos ofrezca nuevos dones cada día; retirarla de él, lo reduce. Así, el hombre que se aleja del contacto con la fuente de las imágenes que le guían acaba perdiendo el contacto consigo mismo, y sólo a través de los símbolos que la Mente Universal produce puede recuperarse la inspiración y la guía que nos permite completarnos como seres humanos.





El intento de C.G. Jung no pasa por mimetizar mecánicamente las afirmaciones del texto de Padmasambhava, sino por recoger la indicación profunda que expresan. No pretende Jung que la mentalidad occidental abandone el mundo de la objetividad extrovertida que se vuelca hacia el mundo de los hechos, ni que la sustituya por la contemplación extática de la fuente de la que manan las imágenes internas. Su posición es más compleja, y pasa por una mutua rectificación entre las líneas fundamentales de la mentalidad oriental y occidental. De Oriente, del budismo tántrico, de Padmasambhava, Jung propone atender con constancia el acceso al inconsciente, a la “Mente Universal”, sin perderse en la consideración de los objetos externos. Mirar hacia dentro es indispensable, hasta llegar al silencio del que nacen las palabras, y a la luz clara de la que las imágenes brotan, pero tampoco podemos prescindir de llevar esa intuición al mundo objetivo de los hechos. El modo por el que podemos garantizar el paso de una a otra orilla, el modo por el que la fuente de la Mente Universal se plasma de forma eficaz en nuestra vida relativa es la dimensión simbólica. Los símbolos son puentes entre ambos mundos, entre ambos estilos de razonamiento y de conducta, y es de ese modo, como filosofía de las imágenes internas y de los símbolos como hay que entender la propuesta de Jung. “Puesto que la ininteligible sustancia de la Mente, es decir, del inconsciente, siempre se presenta a la conciencia en forma de símbolos –siendo el yo uno de esos símbolos de la mente- el símbolo funciona como un modo de alcanzar la otra orilla; dicho de otra manera, como un medio de transformación. El símbolo es un transformador de energía” (p.45) que es conducido por la función trascendente de la mente humana, por la que el inconsciente y el consciente dialogan permitiendo el crecimiento y el pleno desarrollo de nuestro propio potencial completo.

Recoge entonces Jung del texto de Padmasambhava una justificación más para su punto de vista general en relación a lo que es la naturaleza humana. Podemos entenderlo como un intento de integrar el punto de vista introspectivo, místico y visionario sobre el que se han organizado las sociedades orientales con la perspectiva objetiva, práctica y materialista de la civilización occidental. Ni una ni otra por separado permitirán garantizar la plenitud de la naturaleza humana. Los símbolos nos permiten transitar entre ambas dimensiones. Sólo su mutua fertilización por el uso de la función trascendente nos dará alguna garantía para llegar a ser lo que verdaderamente somos. Para Jung, pues, las consideraciones de los textos de Padmasambhava que pretende comentar en su prólogo son un necesario recordatorio de la polaridad que nuestra civilización se ha esforzado por olvidar. Podemos recuperar en contacto con la tradición oriental el ámbito de la intuición pura, de la introversión definitiva por la que reconocemos a la mente como la única verdad. Y nos conviene activar ese foco de atención, pero para llevarlo al diálogo con la mente consciente mediante la función trascendente, y por ese trabajo, llegar a integrar la información de los símbolos en nuestro pleno proceso de desarrollo y maduración personal. Así, consiguiendo ser plenamente uno mismo, alcanzaremos por fin a ser lo que todos.

20090622

-ESTATUA DE PADMASAMBHAVA EN SIKKIM

En Samdruptse, en el estado de Sikkim (India), se encuentra la mayor estatua de Gurú Rinpoché nunca elevada hasta la fecha. Mide unos 40 metros de altura y fue erigida en 2004, convirtiéndose desde entonces en lugar de peregrinación. Se trata de un caso más de tradición construida conscientemente, y su historia es corta en este caso; fue imaginada por el Honorable Primer Ministro del 22º Estado de la Unión India, como podemos apreciar en la fotografía de la placa, y esa visión desencadenó su plasmación posterior, bajo la supervisión de responsables religiosos. Una vez plantada en tierra, las visitas de los fieles han incrementado progresivamente su potencial y su entrega eleva sin duda la energía del monumento. De ese modo nació un rito en torno a una nueva estatua de Padmasambhava: a iniciativa del Primer Ministro.
Según se cuenta en la tradición local, Gurú Rinpoché consagró Sikkim al budismo e instauró la monarquía hereditaria de los Chogyal, que se mantuvo en el poder hasta 1974, fecha en la que Sikkim pasó a formar parte de la India. La presencia de Padmasambhava en Sikkim es especialmente intensa, y se le venera con devoción, como a un santo patrón. Afirman allí que Gurú Rinpoché aseguró de Sikkim que sería el más firme sostén del budismo en el futuro.
El mudra que realiza con las manos tiene como objetivo exorcizar a los enemigos, y es por lo tanto un signo de protección si no somos hostiles a las enseñanzas del Dharma. En otras culturas ese mismo gesto es siempre interpretado de forma ofensiva, y se reacciona ante él como a un agravio. La estatua de Samdruptse resulta allí, sin embargo, un poderoso emblema protector bajo cuya advocación benéfica se sitúa la comunidad local, y los que acuden a visitarla de otros lugares. El proyecto de su construcción se explica con algo más de precisión en http://www.gurupadmasambhava.org/
El vídeo nos ofrece una visión completa y detallada de la estatua y los alrededores del lugar donde se alza, acompañado de la recitación del mantra del Gurú Rinpoché.


20090621

-UN FRAGMENTO DE JUNG

C.G.Jung escribió un interesante prólogo para la edición inglesa de 1958 del "Libro tibetano de la gran liberación", volumen en el que se agruparon algunos textos atribuidos a Padmasambhava, una de sus biografías y otros fragmentos sobre el budismo tántrico de origen disperso, junto a un amplio estudio introductorio del Dr. W.Y.Evanz-Wentz. En ese prólogo resumió Jung algunas consideraciones perspicaces sobre el valor de la espiritualidad oriental en relación a las actitudes predominantes en occidente, y presentó también analogías muy sugerentes entre la práctica terapéutica de la psicología profunda y las doctrinas tibetanas de la autoliberación de la Mente. Dejo para los próximos días un comentario algo más detallado sobre el conjunto de lo que Jung planteó en este texto, limitándome ahora a la transcripción de un fragmento breve que señala algo que es, a mi parecer, esencial: prescindiendo de cualquier mimetismo centrado en las apariencias formales, lo realmente decisivo para nosotros, occidentales, es alcanzar la actitud implícita en la búsqueda introspectiva de oriente, y llevarla a término del modo en que resulte realmente significativa, es decir, auténticamente transformadora.


"Occidente está tomando conciencia de los rasgos particulares de la espiritualidad oriental. Es inútil quitar importancia a estas peculiaridades o construir falsos y traicioneros puentes sobre los anchos abismos. En lugar de aprender de memoria las técnicas espirituales de Oriente, e imitarlas con una actitud forzada, sería mucho mejor encarar este asunto procurando descubrir si existe en el inconsciente una tendencia vertida hacia dentro, similar a la que se ha convertido en principio espiritual conductor de Oriente. Entonces estaríamos en condiciones de construir sobre nuestro propio terreno con nuestros propios métodos. Si arrebatamos estas cosas directamente a Oriente, no haremos sino acceder a nuestra tendencia adquisitiva occidental, confirmando una vez más que "todo lo bueno está en el exterior" cuando en realidad tendríamos que buscarlas y extraerlas de nuestra áridas almas. Considero que habremos aprendido en realidad algo de Oriente cuando tomemos conciencia de que la psique contiene riquezas suficientes, sin tener que tomarlas del exterior, y cuando nos sintamos capaces de desarrollar nuestra identidad completa, con o sin la gracia divina. Pero no podemos embarcarnos en esta ambiciosa empresa, hasta no haber aprendido cómo manejar nuestro orgullo espiritual y nuestra blasfema petulancia.... Debemos acercarnos a los valores orientales desde dentro y no desde fuera, buscándolos en nosotros mismos, en nuestro inconsciente. Descubriremos entonces cuánto miedo le tenemos al inconsciente, y qué formidables son nuestras resistencias. Debido a estas resistencias negamos lo que para Oriente parece tan obvio, es decir, el poder autoliberador de la mente vertida hacia dentro"


Fuente: C.G. Jung(1958), en "Comentario Psicológico" a "El libro tibetano de la Gran liberación", Ed. Kier, Buenos Aires, 1998. pág. 24