20101130

-PALABRAS JUSTAS

A veces dos palabras bastan
y se abre el cielo entre las nubes, solo.
Del sol un rayo luce
-en oro sobre el lodo-
y brilla un poco más, cuando uno calla.

20101126

-PACIENCIA

Chögyam Trungpa dedica su obra "El mito de la libertad" a Dorje Tröllo -la "loca sabiduría" bajo la que se presenta Padmasambhava en una de sus advocaciones. En tiempos de incertidumbre, la paciencia sobre la que reflexiona en su sexto capítulo resulta una virtud especialmente aconsejable, y más si podemos verla desde la perspectiva que introduce en el texto. "Aunque hacemos alarde de que no nos importa el tiempo, la realidad es otra: llevamos una vida compulsiva y somos prisioneros del reloj, y nuestra aparente despreocupación y buen talante que ocultan la ira son pura hipocresía. El bodhisattva en cambio no está obsesionado por el tiempo que pasa y puede quedarse sentado pacientemente sin tener la impresión de que está esperando que suceda otra cosa. A pesar de que el bodhisattva no se preocupa por el tiempo, eso no quiere decir que haga las cosas con tal lentitud que su acción resulte ineficaz. Al contrario, el bodhisattva es muy eficiente, porque su acción es directa y perseverante. Nada lo desvía, nada lo espanta. No se queja en el sentido habitual, pero sí señala las fallas organizativas y las neurosis de sus colaboradores. No reclama, pero sí percibe lo que es necesario corregir." (pág. 112, en Ed. Kairós) Hablamos a la vez de aceptación y de crítica, de contemplación y de acción, de quietud y movimiento. La paciencia se destila de ese juego como un resultado natural: hacemos todo lo que podemos, pero en realidad se hace como si nada se esperase. Ahí no hay urgencia, sino determinación, y en la actitud del que espera sin más que el mundo suceda está la semilla más fértil de la crítica: construye e interviene. La paciencia de la que habla Trungpa no es pasividad, por tanto, sino persistencia, y no conoce los riesgos de la renuncia sino las virtudes del desapego en la acción comprometida. Por todo ello, no tiene prisa.

20101125

-IMAGEN en TASHI LUNPO


La imagen muestra el encuadre de una de las divinidades que se encuentran en el monasterio de Tashi Lunpo, cerca de Shigatsé, al que nos referimos en una entrada anterior. Pertenece al fondo Erns Schäfer de fotografía sobre el Tíbet anterior a la 2ª Guerra Mundial, cuyos contenidos son de gran valor documental y muy apreciables por su belleza artística. Vale la pena echarle una ojeada y detenerse en los rostros de las gentes de entonces, sus costumbres, sus gestos, los escenarios que fueron y que se van perdiendo. Algo quedó en esas antiguas fotos que retrocede mucho más allá del tiempo en que se hicieron, y quizá nos acerca al que fue de Padmasambhava entre ellos.


Fuente de la imagen:
http://fr.academic.ru/dic.nsf/frwiki/592123

20101124

-SUEÑOS

La piedra entre las manos en la noche
del fondo de la luz trae viejas voces.
Lo dicen los que saben, y a su tiempo,
quien nunca lo esperó
lo encuentra dentro.
Jinetes cabalgando en las estrellas,
aromas de luciérnaga,
princesas,
imágenes de un mundo ya deshecho
que vienen y se van desde el misterio.
Alzándose los párpados inquietos
no quieren detenerse en su reflejo
y van y vienen más, más vivamente,
como un tornado seco en el desierto.
La sombra en nuestros ojos cuando duermen
es hija de la luz clara del sueño.

20101123

-TAMBORES

En todas las tradiciones chamánicas, los tambores juegan un papel como puertas que conectan el mundo intermedio de nuestra vida ordinaria con las dimensiones del mundo superior o del inframundo. La percusión rítmica y sostenida induce en la conciencia del sujeto las condiciones que permiten acceder a un más allá que está siempre aquí mismo. Padmasambhava convivió en su estancia en el Tíbet con las formas diversas del chamanismo propio del Himalaya, y algunos de sus rasgos fueron introducidos en los rituales tántricos. El uso del tambor en las ceremonias es uno de ellos, y su efecto también resulta el mismo: conducen, inducen, convocan, abren camino.


20101121

-LUNA LLENA

Luna llena anoche, acompañando la oscuridad del cielo. Como cada noche de luna llena, la cultura tibetana lo celebra con recitación de mantras y oraciones, y ofrendas de alimentos o flores. Pone así de manifiesto lo importante que resulta sintonizarse: sintonizarse con el ritmo del cielo, sintonizarse con las palabras milenarias en su ritmo justo, sintonizarse con los que al lado las entonan... En la celebración ritual vivimos el efecto de una armonización recuperada, y a la vez somos la causa de que se produzca si se participa de ella. Sintonizándonos aquí, resonamos con la melodía eterna del universo.

20101119

-UNIRSE EN LA DEIDAD

"No estar separada de la deidad durante los cuatro aspectos de la actividad diaria, caminar, moverse, estar acostado o sentado, ese es el camino de la persona de capacidad mental superior. Es extremadamente difícil y es el dominio de alguien que posee residuos kármicos de anteriores adiestramientos" (Padmasambhava a Yeshe Tsogyal, en "Enseñanzas a la dakini", edición citada en anteriores entradas, pág. 175). A primera vista puede parecer que dirigirse a esas supuestas personas de "capacidad mental superior" tuviera que servir para hacerlas un poco más presuntuosas que al no hacerlo; sin embargo, el marco cultural y el sistema de creencias de la civilización tibetana salen al rescate ante ese riesgo: quien presente esa capacidad mental superior no lo hace por un mérito propio del que pueda envanecerse, sino más bien como un efecto indirecto, involuntario, y a menudo inconsciente, de anteriores encarnaciones en las que sí supo adiestrarse para alcanzar tal mérito. Por lo tanto, no se trata tanto de un rasgo personal al que adherirse para exaltar el ego, sino más bien de una responsabilidad ante sí mismo que debe conducir a un mayor desapego. La creencia en la reencarnación tiene entre otros ese efecto en la vida humana: somos también una consecuencia de lo que hemos sido, y la perspectiva acerca del presente gana en amplitud, y limita de la importancia personal su sentimiento. Vivir en la deidad no es más (ni menos) que haber vivido en ella durante mucho tiempo, antes incluso de este tiempo.

20101118

-THE PADMASAMBHAVA PEACE INSTITUTE

Padmasambhava da nombre a numerosos centros de práctica budista y a distintas organizaciones que conectan con su espíritu o son afines a la motivación que guió sus pasos en este mundo. En California, próximo a la localidad de Cazadero, y a cuarenta y cinco minutos de la ciudad de Santa Rosa, en el condado de Sonona, se halla el "Padmasambhava Peace Institute" bajo la dirección espiritual de Jigme Tronge Rinpoché. Aloja una comunidad budista y ofrece diferentes actividades en la línea siempre del desarrollo de la compasión activa, la comunicación no violenta y la convivencia armónica con uno mismo, los demás seres y el entorno.

ENLACE: http://www.padmapeace.org/