20120218

ARDO EN EL NIDO

Encuentro entre tus brazos, escondido,

la fuerza que perdí perdiendo el mundo;

escucho de tu boca –y no es sonido-

palabras que dan norte al vagabundo:


son órdenes secretas y sin ruido,

son voces de luz blanca en que me hundo

para salir a flote y ser herido

por su mismo esplendor, raro y fecundo.


No supe que eras tu –si es que lo has sido-

la sombra presurosa que reclama

venir de nuevo aquí, donde hay olvido.


Donde hay olvido vengo, estoy, y pido

tan solo que me arrastre a ti la llama.

Es clara y está quieta; ardo en el nido.

20120212

ATAJOS Y CAMINOS

La pluralidad de vías que la práctica tántrica ofrece puede y no puede ser interpretada como si de una clasificación jerárquica se tratase. Hay vehículos más sencillos, otros más complejos y elevados; unos son preliminares, otros se presentan desde la culminación mostrándose simplemente a sí mismos... Un estudio de interés sobre la figura de Padmasambhava, "Las enseñanzas de Padmasambhava y el budismo tibetano", de Fernando Mora, en ed. Kairós, nos dice en la página 52 algo al respecto: "El vehículo óptimo será aquel que mejor se adapte a la capacidad real de comprensión del invididuo y los otros vehículos -ya sean más o menos sofistificados- no serán, en ese sentido, operativos para él. Lo habitual es profundizar en la práctica de un determinado sistema hasta encontrarse suficientemente preparado para cambiar, si así se desea, a otro tipo de adiestramiento. No es necesario, sin embargo, contar con una realización completa de los tópicos propios de cada vehículo para acometer otros estilos y métodos de práctica más avanzados, aunque es imprescindible aquilatar la suficiente comprensión y un mínimo de experiencia meditativa, porque cada vehículo proporciona el contexto o el trasfondo adecuado para abordar el vehículo subsiguiente.
No obstante, no puede olvidarse que, aunque se trata de casos extremadamente raros, ciertas personas, que cuentan con una inteligencia perspicaz y una estrecha conexión con la enseñanza pueden abordar directamente la práctica de los vehículos superiores. En el Ahapramansamgatti se afirma: "La gran medicina para los buscadores de la iluminación gradual es veneno para los buscadores de la iluminación súbita. La gran medicina para los buscadores de la iluminación súbita es veneno para los buscadores de la iluminación gradual". Hay algo en todo ello que recuerda también la polivalencia de las diversas manifestaciones de Padmasambhava, siempre distinto en su apariencia y su comportamiento según las necesidades y las características concretas de sus interlocutores. Padmasambhava fue tantos distintos como distintos fueron los que por su contacto entablaron vínculos con el verdadero autoconocimiento transformador -el que reduce la importancia personal, minimiza el ego y enlaza con la totalidad a través de la sabiduría y la compasión. Las distintas manifestaciones de Padmasambhava son también los diferentes vehículos de la práctica: a cada cual el suyo. No está establecido de antemano si es mejor seguir, día a día, el impecable recorrido del camino en todos sus términos, o si lo es el dejarse caer, en un instante, por el atajo que asciende a lo más alto.
Fuente de la imagen: http://www.artovermind.com/deutsch/galerien/wallpapers-deutsch/padmasambhava-wall-d.html

20120211

MAHAKALA EN PRIMER PLANO

"Las divinidades airadas forman un panteón muy variado en el interior del budismo tibetano, manifestando el poder y la viveza de la compasión activa de los Budhas. Mahakala de seis brazos es una de las figuras más corrientes. Bailando en medio de un halo de llamas, vestido con un despojo de elefante y con una piel de tigre, adornado con ornamentos funerarios (símbolos de la muerte y el egocentrismo), esgrimiendo diversas armas, haciendo juegos con sus enormes ojos y mostrando sus caninos, la divinidad vela ferozmente por la seguridad de aquellos que avanzan en el camino espiritual, pronta a apartar los obstáculos que se les presenten." (pág. 75, "El templo tibetano y su simbolismo", de Lama Chöky Sengue, en Ediciones Chabsöl, Huesca)

Fuente de la imagen: http://snail-lady.deviantart.com/art/Mahakala-portrait-117989889

20120129

ESCORIA Y ORO

Padmasambhava introdujo en la tradición tibetana la transmisión de las enseñanzas a través del tiempo, ocultando en su momento ciertos textos para que fueran descubiertos en el momento oportuno. Los descubridores de esos tesoros son llamados "tertöns". Sobre ellos se dice en "Las enseñanzas escondidas del Tíbet": "No se puede juzgar a un tertön como inauténtico como consecuencia de su carácter imperfecto o veleidoso, ni tan sólo un poco. El mismo Gurú Rinpoché dijo: "Los seres iluminados ocultos aparecen de maneras inciertas; los impostores son los grandes mimos hipócritas de los practicantes del dharma. Ay! No identifiquéis el oro con la escoria." Entre los falsos tertöns hay muchos que tienen buenas relaciones con las personas y que aparentan tener una conducta disciplinada, además de tener cierto carisma y fortuna. Al mismo tiempo, hay tertöns auténticos que tienen un comportamiento y una forma de hablar algo licenciosa y que, sin dudarlo, se involucran en muchas actividades que la mayoría de las personas condenarían. De esta manera, los tertöns toman sobre ellos mismos, en forma de infamias y mala reputación, muchas obstrucciones graves que sufre la doctrina. Ellos utilizan todas estas experiencias como práctica del gran sabor igual. Del mismo modo , hay tertöns que no son capaces de descubrir sus tesoros y que tienen un entorno no auspicioso. Ha habido muchos célebres tertöns que enfermaron y murieron de modos desfavorables. Todos estos hechos ocurrieron por la misma razón. Estos sucesos también sirven para demostrar que los efectos del karma son inevitables y que el hecho de transgredir la más mínima orden de Gurú Rinpoché tiene consecuencias graves." (Las enseñanzas escondidas del Tíbet, de Tulku Thondup Rinpoché. Editorial Dipankara, Sabadell, 2010, pág. 259-260). La advertencia que solicita no confundir el oro con la escoria puede ser tomada también en sentido inverso, pues nada garantiza tampoco que la escoria sea oro, y es obvio que una vida alejada de la disciplina del dharma no asegura solo por eso su conexión real con Padmasambhava. Sin embargo, el apego formal a los rituales establecidos puede enmascarar lo que en occidente se dio en llamar "falsos profetas". Distinguir oro y escoria tan sólo lo consigue el tiempo y la verdad se descubre en sus efectos.

20120128

RAM BAKTA BOMJON


El vídeo nos ofrece una versión del mantra de Gurú Rinpoché, entonada por Ram Bakta Bomjon -considerado por algunos en su país, Nepal, la reencarnación actual de Siddharta Gautama, el Buda histórico. Por lo que explica el vídeo que se incluye abajo, su historia personal está llena de coincidencias significativas con la biografía de Buda, y en esta vida, desde joven, ha mostrado una orientación excepcional hacia el camino meditativo y la devoción profunda. Aquí puede encontrarse más información sobre "el nuevo Buda". El mantra que se escucha a bordo del jeep lo dirige hacia Gurú Rinpoché -aquel del que Budha profetizó su presencia.



20120122

NYINGMA ÖSER (III)

"En ese período, Padmasambhava fue conocido como el gran yogui que podía dominar el tiempo, que tenía poder sobre el día y la noche y las cuatro estaciones. Ese aspecto yóguico de Padmasambhava se conoce como Nyingma Öser. Nyingma Öser traspasó todas las conceptualizaciones del tiempo, del día y de la noche, de las cuatro estaciones. En la iconografía se lo representa inmovilizando el sol, usando los rayos de éste como correas.
Esto no significa que después de una vivencia sutil uno quede tan absolutamente absorto que deje de distinguir el día de la noche; más bien es que atraviesa las distinciones conceptuales entre día y noche y las cuatro estaciones, o entre el dolor y el placer y todo lo demás. Generalmente, el día y la noche y las cuatro estaciones nos consuelan porque nos dan la impresión de que nos estamos relacionando con la realidad, con los elementos. Nos decimos: "ahora estamos viviendo el verano, ahora el otoño, ahora el invierno y ahora la primavera. ¡Qué bueno es estar vivo! ¡Qué agradable es estar sobre la tierra; es el mejor lugar para un ser humano, su hogar!", "se ha hecho tarde, ya es hora de cenar", "podríamos comenzar el día con un buen desayuno" y otras mil cosas por el estilo. Nuestro estilo de vida se rige por esos conceptos. Conforme va pasando el tiempo, se presentan un montón de cosas que hacer, y relacionarnos con ellas es como columpiarnos en una hamaca, descansar en una cómoda cama al aire libre. Pero Nyingma Öser rasgó esa hamaca, y ya no podemos columpiarnos a gusto y dormir una agradable siesta al aire libre. Eso es el traspasar" (Chögyam Trungpa: "Loca sabiduría", Ed. Kairós, pág. 148). Traspasar el tiempo, atravesar el tiempo es abandonar el sistema de referencias que organizan nuestra experiencia ordinaria y experimentar el flujo que bajo ella nos sostiene. Sin más orden que el del impulso que nos lleva, atravesar el ritmo del sol y las estaciones es adentrarse en la vivencia de una temporalidad aconceptual, en la que no existe ya la comodidad de un sistema compartido, sino la exigencia y el desafío que obliga a vivir como si el tiempo no sucediera -sucediéndonos a nosotros, sucediendo en él. Padmasambhava, en su manifestación como Nyingma Öser, detuvo el sol y nos mostró que el tiempo no es solo lo que marca el ritmo de los acontecimientos, sino que ciertos acontecimientos muestran que el tiempo es el lugar donde la eternidad sucede -pues hacen posible vivirla directamente.

20120121

NO ES DE QUERER

No es de querer de lo que aquí se trata,
es solo tener tiempo para ser;
que en dos la vil semilla se abra
y siga haciéndose al nacer
sin más propósito ni obstáculo,
hendida entre la tierra
en su primera vez.
No es de querer de lo que aquí se trata,
es solo tener tiempo para ser;
dejar que llegue al lodo el agua
y brote en todo
el suave resplandor de lo que puede y es.
No es de querer de lo que aquí se trata,
es solo tener tiempo para ser;
volviendo al gesto que imprevisto
descubre entre las cosas su través
y así tomar cuidado, confundido
el sol de la mañana con tu piel.
No es de querer de lo que aquí se trata,
es solo tener tiempo para ser.

20120115

SOLO

¿Por qué te olvido si soy todo
solo
la sombra incandescente que no ves?
El mar airándose a destiempo,
el sueño que se pudre del revés
luciendo en lodo
son solo
el eco resultando de un traspiés.
Aquí estas manos duelen:
las cosas como vienen y el silencio.
Eso es.