20100914
20100913
-LIBERACIÓN POR LA ESCUCHA (II)
-MANDALA DE CHAKRASAMVARA
De entre los mandalas que podemos encontrar fácilmente en la red, de vez en cuando alguno se destaca de un modo imprevisto. Explicar el motivo obliga a poner palabras donde hubo sólo una sorpresa o un destello de luz o algo moviéndose entre lo quieto... En este caso, en el espacio central donde mora la divinidad, pareció dinámico, como en esas fotografías antiguas en las que el movimiento era capturado por la sucesión de imágenes fijas. Y el azul, replicándose desde el centro hacia las cuatro esquinas, vibrante. Un mandala en movimiento, y detenido.
20100909
-NIÑO
Budha Shakyamuni predijo que las enseñanzas tántricas más elevadas serían reveladas después de su muerte terrenal por alguien que aparecería bajo una presencia milagrosa. Reconocía así que a él, nacido en forma humana, no le había sido posible mostrar plenamente las enseñanzas secretas. Pudiera pensarse que sería bajo la forma de un viejo sabio o de un gran gurú curtido por la edad cómo se presentaría en el mundo compartido el revelador de los mayores misterios. Pero no: fue un niño el que vino. La inocencia en lugar de la erudición, la juventud en vez de la experiencia, la libertad espontánea del que aparece naciendo y no las oscuras conclusiones del anciano. Padmasambhava, tal y como había predicho Budha Shakyamuni, no tuvo una presencia ordinaria ni fue común su origen, sino que en su mismo nacimiento plasmó su plena condición, la más alta y a la vez, la primera: la cualidad del amanecer de la vida, donde todo es posible. Un niño luminoso, caído del cielo sobre el lago Danakosha: en él se encarnaron las palabras que mostrarían los secretos más altos. Budha Shakyamuni lo había anunciado, y el niño vino, brillante, sobre el loto, dando cumplimiento a la profecía.20100908
-TSECHU
En el vídeo se resume una ceremonia de Gurú Rinpoché, o "Tsechu", en algún valle de Bhutan, de las que se llevan a cabo el décimo día tras la luna nueva: jornada auspiciosa en que Padmasambhava responde a las ofrendas de sus devotos, según dejó dicho al partir del Tíbet. En las imágenes se puede ver resumida la sucesión de episodios de la ceremonia: el desfile de máscaras, entre las que aparece la de Padmasambhava dorado, las danzas rituales (también el baile de las dakinis), ofrendas de "tormas" en el altar, la thangka gigante con la imagen de Gurú Rinpoché, y la entonación final del mantra por la comunidad religiosa y la población local.
20100907
-UN MAESTRO ETERNO
sea la distancia que hayan recorrido desde las originarias. Un maestro eterno, como Padmasambhava, no necesita aparecer -por todo ello- como maestro, y mucho menos presentarse y anunciarse como tal: basta con seguirlo y no desviarse de su efecto. Así parecen entenderlo y practicarlo los "antiguos" nyingmapas tibetanos. Anclados a su sombra brillan con él.20100906
-ZANGDOKPALRI EN SUEÑOS
La Tierra Pura de Zangdokpalri, la Gloriosa Montaña del Cobre adonde se retiró eternamente Padmasambhava al abandonar el Tíbet, aparece aquí y allá inspirando edificios, templos y distintas formas de construcción y representación visual. La imagen muestra una de ellas, en el estado hindú de Arunachal Pradesh. El templo ha sido edificado tal y como Gurú Rinpoché lo reveló en sueños a Kyabje Terton Kunzang Dechen Lingpa Rinpoché, recibiendo con detalle indicaciones del lugar preciso en que debía alzarse, así como de las características arquitectónicas y los motivos ornamentales con que debía completarse el proyecto. Un sueño se convierte en una visión cuando su impulso dura más allá de la noche. En este caso, se precisaron años para llevarlo a cabo.20100903
-DÍA DE DAKINIS
Hoy es día de dakinis, según el calendario ritual tibetano: las señoras del cielo manifiestan su presencia con mayor claridad. En la imagen, un mandala realizado por la artista Julia Weaver, en agradecimiento a la reina de las dakinis y su compasión ilimitada.FUENTE DE LA IMAGEN: http://touchstonesofthesacred.com/artists/julia-weaver
20100902
-SIGNOS
20100901
-MUDRAS EN SERIE
En el vídeo se recrea una serie de mudras, encadenados en suave transición por el movimiento de los dedos y manos. La imagen ha sido cuidada, y la iluminación otorga a la exhibición de la práctica un carácter en cierta medida misterioso y oculto. La música elegida refuerza ese efecto. Quizá no sea estrictamente eso lo que los mudras procuran: más bien traen el misterio de la energía y el espíritu a algo tan cotidiano y próximo como nuestras propias manos -y ese es su mayor mérito-, pero el vídeo se ve con agrado y se le ha dado una presencia artística que se agradece también. Sólo advertir que la presentación dura más de un minuto. Las imágenes de las manos configurándose en mudras empiezan a partir de ahí, con un breve comentario en torno a la mitad de su metraje.

