20120401

FLOR DE UN DÍA

Morir sin ser entre la nada y todo
más que una oscura voz. Se desvanece
el mundo en dos, el mar se pierde y crece
la semilla perdiendo su acomodo.

Se arriesga sin amor, de cualquier modo;
intenta con temor, se desmerece,
y vive en el silencio. No parece
que pueda más crecer. Se hunde en el lodo.

Y cuando es más profundo el mismo miedo
en que nació la flor, deslumbra el día.
Un rayo cae del cielo inesperado

y parte la mañana en mil pecados,
que gimen y se van sin alegría.
Se fue vivo el dolor; al mundo cedo.

4 comentarios:

Padre Lachaise dijo...

potente, bravo! y gracias

Anónimo dijo...

Gracias a ti, de nuevo. Hasta la próxima!

Gustavo Aritto dijo...

Hermoso y muy enriquecedor, tu blog. Di con él buscando ualgún fragmento digitalizado de Alexandra David-Néel que pensaba copiar en el mío. De este tan sentido soneto tuyo, me quedo con la imagen de la "oscura voz" que somos y que acaso perdure más que cualquier otro aspecto de quien fuimos en esta versión de nuestra mónada. "Un rayo cae del cielo inesperado" es, quizás, el mejor verso de todos, me impactó y me puso en contacto inmediato con el Arcano XVI del Tarot (La Torre), que asedia mis propios escritos. El último verso encierra un trabajoso oxímoron que no me siento capaz de desvelar. Todo poema genuino es un trozo del Misterio, y hay que dejar que siga siéndolo.(No pude encontrar nada acerca de quién sos en el sitio). Gracias por tu arte y tu saber, y hasta cualquier momento.

Anónimo dijo...

Muchísimas gracias por tu atención. Aquí seguiremos,